viernes, 2 de marzo de 2012

Hoy es el día que sin saber porqué voy a empezar a escribir todo aquello que bulle por salir de mi cabeza, en un ejercicío de sinceridad conmigo misma y también ( aunque algunos pasajes de mi historía te duelan) para la persona que hoy me acompaña de la mano por la vida y que me ánima sin descanso para que estas letras que pretendo escribir se ordenen dibujando lo que hasta hoy ha sido mi vida.

No necesito hacer un gran esfuerzo para pensar en todo el tiempo transcurrido hasta llegar aquí desde la día que nací por segunda vez. He luchado con todas mis fuerzas por salir adelante en la vida y sigo luchando porque ese es mi destino mientras viva, dejarme la piel, morir en el empeño de vivir .
Todo empieza a venirme a la cabeza, poco a poco, al principio lentamente, como si mis recuerdos fueran una corriente suave e imparable que se va colando por la memoria con la velocidad y la furia dormida de la lava de un volcán.
Casí sin darme cuenta me recuerdo en una época amarga y otra dulce.Me voy descubriendo en un pasado duro y también insólito mientras creía estar tocando el cielo y sin embargo andaba pisando la raya movediza del infierno.
Aparecen en mi memoria personas amadas, otras personas que me han quedado por amar y tambíen como personajes secundaríos de aquellos que nunca han hecho nada por que les quiera ni tampoco por quererme. Es un vértigo extraño que me atrae y me asusta, una necesidad de mirar atrás con los ojos serenos y atentos de quien ha sobrevivido a un terremoto.
Ahora me toca ordenar el aluvión de pensamientos, imagenes y voces que, como una inesperada tormenta de verano, comienza a sacudirme, ya con mas fuerza, el cerebro y también el corazón. Es esta misma noche, porque siento que no puedo esperar más, cuando decido volver a escribir, adentrarme en un extraño viaje por mi vida, sin pararme a pensarlo y sin saber aún adónde me llevarán la vuelta sobre mis propios pasos.
Lo único que tengo claro ahora que empiezo a escribir, es que no es una, sino dos vidas, dos nacimientos separados nítidamente como dos óceanos, igual que aparecen los paises dibujados en los mapas. Son dos vidas como dos mundos, partidas no solo por el eje del tiempo, también por la realidad afilada de los sentimientos, por el efecto devastador que en ocasiones han supuesto mis circustancias y la poderosa ( y única) arma de mi voluntad.

MI PRIMERA VIDA
Fui educada para ser una "mujer" de su casa, una mujer que debía entregarse por completo y en exclusividad a su marido y sus hijos. Me casé y fuí madre pero ese matrimonio estuvo abocado al fracaso desde su incio, con lo que mi existencia se redujo a mis hijos, aferrandome a disfrutar con esas alegrías que me daban como algo único y definitivo en mi vida.
Sin embargo, lo definitivo cambió de una manera radical, de una forma imprevista todo aquello que en un principio me parecia inamovible. Algo así como una especie de revolcón interno que , por su trascendencia y calado han significado para mí una auténtica revolución personal en la que he obligado a mis deseos a cambiar mi vida. A convencerme de que lo nuevo tiene que ser mejor, o de que al menos vale la pena intentarlo.
En mi otra vida nunca tuve coraje, solo déspues de nacer a los treinta y ocho y justo cuando murió el hombre que me dió mi primera vida, encontré el valor para comenzar a vivir....
No sería justo pasar de puntillas por la figura de mi padre, porque sin lugar a dudas es el eje de mi historía, pero tampocó quiero extenderme más allá de este sincero reconocimiento, porque el dolor vuelve a retorcerme las entrañas. Estes donde estes Papa, hoy se que te fuiste para que yo pudiera vivir de nuevo. Te quiero.

NACER A LOS TREINTA Y OCHO

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